Al desarrollar un batería, el sistema de gestión de baterías y la pila de celdas deben funcionar juntas de manera eficiente. La mayor parte del tiempo de desarrollo se centra en los requisitos eléctricos y de protección, que guían la selección de celdas.
Una vez elegidas las celdas, se seleccionan los componentes electrónicos de monitoreo y carga adecuados, lo que simplifica el montaje.
Sin embargo, a menudo se pasa por alto el mantenimiento de rutina, aunque es esencial para la longevidad.
Por qué no debería saltarse el mantenimiento de la batería
El mantenimiento de rutina es imprescindible para los paquetes de baterías recargables después de un período determinado. Debe hacerse en los intervalos especificados en la hoja de datos de la celda.
A menudo verás un “Retención de carga” especificación, que indica cuántos días la batería tiene carga. Además, busque una nota adicional que normalmente se encuentra al final de la hoja de datos.
Esta nota generalmente destaca tres factores clave para almacenar baterías de forma segura: el estado de carga óptimo (generalmente entre 40 y 60%), un rango de temperatura seguro y un plan de recarga/descarga mensual.
Consulte la hoja de datos o consulte al fabricante para obtener recomendaciones exactas. El almacenamiento adecuado mantiene la salud de la batería.

Los riesgos de no realizar mantenimiento
El mantenimiento de la batería puede parecer un trabajo extra, pero descuidarlo puede causar problemas.
Sin un mantenimiento regular durante el período de almacenamiento recomendado, los paquetes de baterías alcanzan el voltaje de circuito abierto (OCV), lo que activa una protección interna que corta la salida de la celda. La única forma de recuperarse es recargando el celular.
El almacenamiento de celdas en OCV provoca un rendimiento y una capacidad deficientes y puede provocar daños en los componentes o una falla total. Esto hace que la batería no sea confiable y necesite ser reemplazada.

Cómo cuidar su batería
Cuidar su batería es sencillo si sigue las pautas del fabricante.
Los hábitos clave incluyen:
- Verifique los niveles de carga: recargue cuando la carga baje a aproximadamente el 20% – no dejes que se escurra por completo.
- Evite temperaturas extremas: Evite exponer la batería a calor o frío extremos.
- Utilice el cargador adecuado: utilice únicamente el cargador diseñado para su batería.
- Guárdelo adecuadamente: Guárdelo en un lugar fresco y seco con una carga parcial.
Seguir estos pasos ayuda a que su batería dure más y funcione mejor, ahorrando dinero y mejorando la confiabilidad. El mantenimiento de rutina marca una gran diferencia.
